10 efectos del estrés que no conocías
- Ralentiza la recuperación tras la actividad física: un alto nivel de hormonas del estrés en tu flujo sanguíneo hace que te cueste más volver a la normalidad después de entrenar. Un estudio con más de 30 estudiantes demostró que los más estresados tenían más fatiga, sueño y agotamiento después de hacer deporte. Los niveles elevados de cortisol no permiten que se forme tejido muscular y estimulan la acumulación del adiposo.
- Crea problemas de memoria: un estudio de la Universidad de Iowa mostró que los altos índices de estrés causan cambios en la memoria a corto plazo, con lo cual recordar lo que hiciste solo unas horas atrás puede volverse una pesadilla. Además, sufrir estrés durante mucho tiempo provoca bajo rendimiento mental. Los expertos recomiendan salir a caminar para tranquilizar la mente y mejorar la concentración.
- Hace engordar: según la revista Obesidad, el estrés psico-social hace ganar kilos. Las personas estresadas tienden a elegir alimentos llenos de sal, azúcar y grasa, generalmente para calmar su estrés. Para peor, ingerir este tipo de comidas cuando el cortisol está muy alto disminuye el metabolismo. Es importante mantenerse alejado de la comida chatarra y hacer elecciones saludables.
- Causa problemas de sueño: este es uno de los efectos secundarios más conocidos del estrés pero no es menor, pues la falta de descanso puede acarrear muchísimos problemas de salud, como por ejemplo, obesidad, un sistema inmunológico deficiente y hasta ataques cardíacos. Además, el insomnio mismo aumenta el estrés, por lo que se entra en un círculo vicioso. Los expertos sugieren hacer media hora de actividad física por día para quitarse el estrés y dormir mejor.
- Debilita el sistema inmunológico: está demostrado que el estrés disminuye la respuesta inmune a virus y bacterias. El estrés crónico provoca cambios hormonales que impactan negativamente en el sistema de defensa. Un buen recurso para tranquilizarse es escuchar música suave.
- Provoca pérdida de cabello: ¿sabías que después de un evento traumático tu cabello puede volverse quebradizo y caerse durante tres meses seguidos? Depresión, ansiedad, falta de sueño y enfermedades crónicas son dolencias que se asocian con el estrés y pueden empeorar el problema. Si bien con el estrés se altera el proceso de crecimiento natural del cabello y las hebras se afinan, la anomalía se resuelve una vez que la persona vuelve a llevar un estilo de vida calmo.
- Afecta el rendimiento sexual: el estrés disminuye la líbido, provoca ansiedad por el buen rendimiento en la cama y dispara hormonas que causan disfunción eréctil. En esto casos, los expertos recomiendan pedir ayuda a un terapeuta o psicólogo especializado en sexualidad.
- Daña la vista: desde un simple derrame hasta contracciones involuntarias del músculo ocular y reducción de la visión, el estrés afecta mucho la salud visual. Es importante buscar detrás de estos síntomas la causa del estrés y trabajar en ello. Otro recurso útil es tomar agua tónica (que contiene quinina, un elemento que mejora la vista) y aplicar compresas con agua fría y caliente alternativamente.
- Causa diabetes tipo II: los varones que sufren estrés crónico presentan más riesgos de desarrollar diabetes tipo II. Un estudio demostró que quienes sufrían irritación, ansiedad y condiciones similares en el trabajo o en casa, tenían 45% más probabilidades de padecer la enfermedad.
- Dispara los ataques de alergia: un empeoramiento de los síntomas de la alergia puede asociarse a una mudanza o a un nuevo puesto de trabajo. Un estudio de la Universidad de Ohio descubrió que los signos y molestias típicos de la alergia se agravan en los sujetos más estresados. El 64% de los pacientes con estrés crónico sufrieron más de 4 episodios repentinos de alergia en 2 semanas. Una buena herramienta contra el problema es practicar meditación.
La fatiga y cómo combatirla
Uno de los mayores problemas de salud en la actualidad es un nivel de energía extremadamente bajo, llamado “fatiga crónica”.
En diversos grados de severidad, el cansancio extremo afecta a una gran cantidad de personas. Se calcula que el Síndrome de Fatiga Crónica afecta a más de un millón de individuos en Estados Unidos.
No obstante, dichas estadísticas no contemplan a las personas que diariamente luchan contra la fatiga de menor grado. Esta anomalía es responsable de alrededor del 20% de los accidentes automovilísticos fatales, es decir que en muchos casos el siniestro se produjo porque el conductor estaba sumamente cansado.
Muchas personas asumen su falta de energía como una consecuencia de su edad. Es cierto que estar fatigado es bastante común hoy en día, aunque no es biológicamente normal. No debemos acostumbrarnos al cansancio extremo como algo normal, pues puede afectar muchas esferas de nuestra vida. A continuación te daremos algunos tips para reducirlo.
- Consumir más grasas saludables: aceite de coco, palta, huevos, carne, salmón son excelentes fuentes de grasas insaturadas, que aportan mucha energía al organismo. El cuerpo necesita grasas para producir energía; además, el cerebro está compuesto en un 60% de lípidos y 25% de colesterol.
Una de las razones por las cuales muchas personas sienten fatiga es porque han eliminado las grasas de su dieta. La alimentación en Occidente ha dejado de lado este elemento reemplazándolo por carbohidratos refinados, sobre todo harinas. Pero cuando consumes muchos azúcares se eleva la cantidad de glucosa en sangre, acarreando cambios de humor, fatiga y resistencia a perder peso.
Para mantener la energía en sus niveles adecuados, el cuerpo necesita macronutrientes (proteínas, grasas e hidratos de carbono) de calidad. Cada persona requiere una proporción diferente de cada uno según su estilo de vida. No obstante, consumir una cantidad inadecuada de proteínas y carbohidratos reduce la energía.
- Incorporar más vitaminas: muchos pacientes con fatiga presentan severas deficiencias de hierro y vitaminas B y D. La falta de estos micronutrientes hace que el organismo no pueda cumplir sus funciones vitales básicas, sumiéndose en un estado de letargo. Para saber si estás nutriendo a tu cuerpo con los elementos adecuados, puedes hacerte un análisis de sangre y consultarlo con el médico.
- Vigilar la salud intestinal: el sistema gastrointestinal juega un papel fundamental en los niveles de energía, porque esta región del cuerpo está íntimamente conectada al cerebro. Pero muchas veces los pacientes no presentan síntomas físicos de que algo está funcionando mal.
Una mala permeabilidad de la flora intestinal, baja presencia de bacterias buenas y desequilibrios generales en la flora pueden afectar significativamente tu energía. Una vez que estos problemas son resueltos, los niveles energéticos suelen volver a la normalidad.
- Evitar alimentos que provocan inflamación: los alimentos elaborados (ricos en carbohidratos y con calorías vacías) reducen la energía porque suben los niveles de azúcar en sangre. Por otra parte, algunos granos y los lácteos también pueden provocar fatiga porque inflaman los intestinos.
- Evitar las toxinas: lamentablemente, nuestro mundo está plagado de sustancias nocivas para la salud. Muchas de ellas están contenidas en los metales pesados y los plásticos. Genéticamente hablando, el cuerpo humano no está preparado para afrontar tal oleada de elementos dañinos, una de cuyas consecuencias es una baja en los niveles de energía en el organismo.
Con ayuda de tu médico, puedes revisar tu historial de salud y realizar un diagnóstico para medir la presencia de toxinas en tu cuerpo. Sin embargo, existen muchas medidas simples para mantenerte alejado de ellas en la vida diaria.
- Controlar las hormonas: las disfunciones en la glándula pituitaria y en la tiroides provocan una baja energética. Una buena actividad endócrina es fundamental para mantener altos los niveles de energía.
- Revisar la medicación con un profesional: muchas drogas (por ejemplo, las que se prescriben para la presión arterial, colesterol, diabetes, depresión, dolores en general) pueden causar fatiga crónica. Si actualmente estás consumiendo medicamentos y te sientes sumamente cansado, te recomendamos discutir con tu médico otras alternativas para evitar esos efectos colaterales.
- Dormir más: descansar la cantidad suficiente de horas es fundamental para que tu cuerpo se recupere y restablezca sus niveles de energía. Lamentablemente, millones de personas en el mundo sufren trastornos del sueño, como insomnio y apnea. Algunas hierbas naturales, como la valeriana y la manzanilla, son efectivas para provocar el sueño. Por otra parte, los pacientes con apnea deben utilizar máquinas específicas para respirar mejor y poder dormir.
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